¿Cuándo se sospecha de complicaciones mayores?
Un diagnóstico certero debe descartar que el dolor no esté relacionado con cuadros agudos como la apendicitis o incluso la presencia de tumores abdominales. La detección temprana de lesiones palpables, como lipomas o quistes de tejido blando, asegura que el plan de tratamiento sea el más adecuado para la anatomía del paciente.